04.23.2013 
A propósito del día del libro:
Amatl, vocablo nahuatl que significa “papel”, plena referencia al árbol de amate (de donde se sacaba el papel en Mesoamérica). Palabras sin cuerpo.  Los viejos nos recuerdan que las palabras primeras no tenían cuerpo, salían de la boca recién enjuagadas como quien sale de un temascal, andaban desnudas de carne y ninguna se avergonzaba de la otra, las primeras palabras no tenían cuerpo y todo lo que tocaban le daban movimiento; los viejos dicen que las mariposas antes de volar fueron palabras que salieron de bocas amables y se colgaron de la rama de los árboles de amate, en forma de capullos las palabras descansaron y de ahí salieron mariposas con alas de pájaros, mariposas con manchas de jaguar, mariposas alas de cielo, mariposas que se confundieron con las flores del campo, el hablar era florido.  Los viejos nos recuerdan que las palabras primeras no tenían cuerpo, que el árbol de Amate fue madre para amamantarlas, fue casa para resguardarlas del frío, las mujeres vieron eso, y del árbol de Amate cortaron su corteza y sacaron pequeñas casas para que las palabras de los viejos quedaran y dieran alegría en el rostro y firmeza en los corazones de los nietos. Cuentan los abuelos que de ahí nacieron los libros, del árbol de amate nacieron para proteger las palabras sinceras que buscaban cuerpo, que buscaban casa para luego convertirse en Mariposas. Imagen: Alberto Cruz Texto: Eric Doradea, publicado en la página de facebook del Colectivo Tzuntecun Ejecat

A propósito del día del libro:

Amatl, vocablo nahuatl que significa “papel”, plena referencia al árbol de amate (de donde se sacaba el papel en Mesoamérica).

Palabras sin cuerpo.
Los viejos nos recuerdan que las palabras primeras no tenían cuerpo, salían de la boca recién enjuagadas como quien sale de un temascal, andaban desnudas de carne y ninguna se avergonzaba de la otra, las primeras palabras no tenían cuerpo y todo lo que tocaban le daban movimiento; los viejos dicen que las mariposas antes de volar fueron palabras que salieron de bocas amables y se colgaron de la rama de los árboles de amate, en forma de capullos las palabras descansaron y de ahí salieron mariposas con alas de pájaros, mariposas con manchas de jaguar, mariposas alas de cielo, mariposas que se confundieron con las flores del campo, el hablar era florido.

Los viejos nos recuerdan que las palabras primeras no tenían cuerpo, que el árbol de Amate fue madre para amamantarlas, fue casa para resguardarlas del frío, las mujeres vieron eso, y del árbol de Amate cortaron su corteza y sacaron pequeñas casas para que las palabras de los viejos quedaran y dieran alegría en el rostro y firmeza en los corazones de los nietos. Cuentan los abuelos que de ahí nacieron los libros, del árbol de amate nacieron para proteger las palabras sinceras que buscaban cuerpo, que buscaban casa para luego convertirse en Mariposas.

Imagen: Alberto Cruz
Texto: Eric Doradea, publicado en la página de facebook del Colectivo Tzuntecun Ejecat
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